Este artículo sobre la dieta cetogénica ha llevado mucho trabajo por delante, mucha recopilación de información, de estudios y de bibliografía. Es una herramienta potentísima para personas que quieren perder peso, principalmente porque es frecuente entre quienes siguen esta dieta sentir una sustancial supresión del apetito (las grasas saludables son muy saciantes) y sin darse cuenta caen en un patrón de déficit calórico, es decir, comer menos calorías de las que consumen.

La Dieta Cetogénica se caracteriza por ser una dieta muy baja en hidratos de carbono, se reducen aproximadamente a un 5-10 % de la energía total que obtenemos de los alimentos cuyo objetivo es provocar que el cuerpo entre en un estado de cetosis (similar al que se produce en estado de ayuno) y comience a utilizar las grasas como sustrato energético.

Todo esto es normal, se minimiza con una buena hidratación, actividad física y reponiendo sales minerales: al ingerir menos carbohidratos, el cuerpo no necesita retener tanta agua y tiende a eliminar líquidos, pero asociado a este proceso viene una pérdida de sales minerales, asegúrate de añadir suficiente sal a tu comida y pon un poco de sal marina al agua y esto te ayudará a reponerlos.

Seguir una dieta cetogénica lleva a tu cuerpo a un estado de cetosis, que es un estado metabólico que se produce cuando la mayor parte de la energía del cuerpo proviene de los cuerpos cetónicos en la sangre, en lugar de la glucosa de los alimentos con carbohidratos (como los granos, todas las fuentes de azúcar fruta, por ejemplo).

El almuerzo y la cena: Ni las grasas, ni los carbohidratos en forma de alimentos como suplementación sacan el apetito como las proteínas, pero hay proteínas mejores que otras, pues las vegetales algunas como las que vienen en forma de colágeno los hacen.

En ambos términos, cómo te sentirás física y mentalmente y el impacto que tiene en tu cuerpo esta alimentación, estar en cetosis es muy diferente a un estado glucolítico, donde la glucosa (azúcar) en la sangre sirve como fuente de energía del cuerpo.

De hecho, esas diferencias con Atkins describen algunos de los mitos de la dieta cetogénica popular, como ser otro plan con alto contenido de proteínas”, recomendar cualquier tipo de grasa” y que casi ninguna investigación científica respalda los beneficios”.

Uno de ellos , publicado en febrero de 2014 se preguntaba si la dieta cetogénica podía ser de ayuda para el tratamiento de la obesidad, y la respuesta era positiva: “Un periodo de dieta cetogénica baja en carbohidratos puede ayudar a controlar el hambre y a la vez a mejorar el metabolismo de oxidación de grasas, reduciendo así el peso corporal”, concluían los investigadores, añadiendo que la modalidad y duración de la dieta dependería del caso y que era necesario que los profesionales médicos comprendan y apliquen esta dieta en cada situación.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *