Las dietas bajas en calorías, concretamente las dietas extremadamente restrictivas, pueden curar la diabetes, pero también empeoran la función cardíaca. Con esta dieta lo que se pretende es poner a funcionar las grasas que tenemos acumuladas como fuente principal de energía. No hay dieta que te deje consumir una cantidad ilimitada de calorías y aún así perder peso. La dieta cetogénica ‘obliga’ al organismo a entrar en cetosis, es decir, utilizar la grasa en vez del glucógeno para mantenerse vivo.

El propósito de la dieta cetogénica es hacer que nuestros cuerpos dejen de usar carbohidratos como combustible para quemar cetonas. En una dieta cetogénica, el objetivo es mantener unos niveles adecuados de cuerpos cetónicos, para obtener los resultados deseados.

Según los investigadores, la pérdida repentina de grasa general parece ser absorbida por el músculo cardíaco, aunque tras una fase aguda de adaptación a las dietas bajas en calorías, esta situación mejora. Los expertos entienden que la dieta cetogénica permite el acceso mucho más rápido a las reservas de grasa del cuerpo.

Seguir una dieta baja en grasas puede interferir en la absorción de vitaminas solubles en grasa, como la A, la D, la E y la K. La vitamina D es especialmente importante para la salud bucal ya que contribuye en la absorción de calcio. Algunas personas, especialmente al principio, suelen notar alguna pérdida de peso.

En realidad la dieta cetogénica no difiere mucho de otras dietas, sólo tienes que tener un control de lo que comes para que sepas cuántas calorías y cuántos gramos de macronutrientes (proteína, grasas, carbohidratos) estás consumiendo al día. Esta es una de las razones más utilizadas para recomendar los carbohidratos como fuente principal de energía.

La dieta cetogénica, cuando se usa para bajar de peso, no es diferente. Cerca de 20 estudios científicos de los más precisos ( RCTs ) muestran que, comparada con otras dietas, la dieta cetogénica baja en carbohidratos ofrece un manejo del peso mucho más eficiente.

La glucosa es la molécula que con mayor facilidad usa nuestro cuerpo para convertirla en energía. Para equilibrar los electrolitos se recomienda añadir 2-4 gramos diarios de sodio a tu dieta si esta es extremadamente baja en carbohidratos. Dado que tu estilo de vida no es tan activo, la dieta cetogénica sí podría ser una opción para ayudarte a perder peso y mejorar algunos marcadores de salud.

Simplemente, a tu cuerpo le lleva algo de tiempo pasar de quemar glucosa a quemar principalmente grasa para obtener energía, incluso en los músculos. La dieta cetogénica adaptada (DCA): Te permite añadir carbohidratos los días de entrenamientos. Atención: para una persona que sigue una dieta cetogénica de 2000 calorías, la ingesta de carbohidratos no debería superar los 50 gramos, pero la recomendación general es de entre 20 y 30 gramos.

A su vez, la ingesta de carbohidratos tiene que reducirse al 5-10% del aporte calórico (lo que equivale a unos 25-35 gramos al día). Aunque se crea que la dieta cetogénica es alta en proteínas”, esto es falso, es una dieta alta en grasas con una ingesta moderada de proteínas y una restricción de los carbohidratos.

También es importante recordar que las “dietas de yo-yo” que conducen a la fluctuación rápida de la pérdida de peso están asociadas con una mayor mortalidad”, escribe el Dr. Campos. No es necesario reducir el consumo de carbohidratos para quemar grasa. La dieta cetogénica y el ayuno intermitente le permiten al cuerpo hacer la transición a la quema grasas en vez de azúcar, una importante flexibilidad metabólica que a su vez promueve la función óptima de todas las células y sistemas corporales.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *