La dieta ceto se compone principalmente de grasas, algunas proteínas y una pequeña cantidad de carbohidratos. La dieta cetogénica ha sido utilizada para lograr acercarnos al peso ideal de forma más rápida para luego mantener el peso con alguna otra dieta más flexible. Los refrigerios innecesarios retrasan la pérdida de peso y reducen la cetosis. Esta es mucho más controlada que otras, y requiere una proporción precisa de macronutrientes (75% de grasas, 20% de proteínas y 5% de carbohidratos) así como análisis sanguíneos para verificar que te encuentras en fase de cetosis.

La dieta Keto es bastante restrictiva y requiere que entre el 60 y el 80% de la ingesta diaria de calorías sea en forma de grasas, el 20% de proteínas y aproximadamente un 10% de hidratos de carbono. En cuanto a la cantidad baja de fibra, suele ocasionar esta dieta cetogénica 30 días estreñimiento.

Una mayor oxidación de grasas no implica una mayor pérdida de grasa corporal mediante la dieta cetogénica. La dieta cetogénica tiene como objetivo generar un estado de cetosis (formación de cuerpos cetónicos) mediante la restricción de carbohidratos. Es aquella en la que los alimentos deberán tener bajo contenido en carbohidratos y muy alto en grasas lo que induce un cambio en la fuente principal de energía y en el estado metabólico.

El glucógeno es la forma en la que los azúcares se almacenan en el cuerpo, especialmente en los músculos, y también en el hígado. Se ha demostrado que la actividad física regular, así como los hábitos dietéticos pueden promover la pérdida de peso y mantener el peso deseado de forma regular.

Como podemos ver, son muchas las dietas cetogénicas y todas tienen la finalidad última de propiciar la quema de grasas en el organismo para dar origen después a cuerpos cetónicos en nuestro cuerpo. La cantidad de carbohidratos diarios para entrar en cetosis es de unos 30-50 gramos.

Para facilitar esta transición, puedes optar por comidas que imiten los alimentos regulares ricos en carbohidratos. Sus grasas son ácidos grasos saturados de cadena media, MUY buenos para la salud, y con algunas diferencias respecto a las grasas animales. Utilizar un buen glucómetro sería la mejor opción para entrar en cetosis (Precision Xtra es una buena marca), ya que podrás ver que alimentos te suben el azúcar, las cantidades correctas para ti, etc.

Ahora bien, el cumplimiento de una dieta cetogénica puede ser muy difícil para muchas personas. Pero puedes reeducar tu metabolismo para que funcione a base de grasa con una dieta muy baja en carbohidratos, para forzar al cuerpo a obtener su energía a través de las grasas.

Debido a que su cuerpo utiliza la glucosa como su principal fuente de energía, la glucosa que se convierte en grasa no se utiliza. La clave de estas dietas se encuentra en que el combustible alternativo del que os hablaba está formado por ácidos grasos libres (grasas) que pueden ser utilizados por la mayoría de los tejidos en el cuerpo, pero no por todos.

Estas células crecen de forma descontrolada y reclutan nuevos vasos sanguíneos para tener mayor glucosa para crear energía y llevar a cabo sus funciones de multiplicación exagerada. La cetosis es un estado del cuerpo en el que su fuente principal de energía es la grasa.

La idea fundamental en esta dieta es que cuando se ayuna se consumen las reservas que tenemos de carbohidratos acumulados y el cuerpo entra en un modo denominado cetosis. Para reconocer los alimentos perjudiciales, es tan fácil como medirse el azúcar dos horas después de cada comida, si esta se encuentra por encima de 120, ese alimento seguramente esté causando daños metabólicos en tu cuerpo.

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