Hoy hablamos sobre la dieta cetogénica, una dieta sin hidratos de carbono que te hará entrar en un estado de cetosis nutricional de forma que utilices la grasa como principal fuente de energía. En cuanto a las pequeñas cantidades de glucosa que requiere el cerebro pueden obtenerse también de las proteínas de la dieta del propio músculo, e incluso de la grasa mediante un proceso llamado gluconeogénesis, por lo que no es necesario consumir carbohidratos azúcar para que el cerebro funcione.

Aunque aún se sabe poco sobre el efecto de la cetosis sobre la longevidad, pero se ha visto una asociación clara entre una mejora del rendimiento energético y por lo tanto una reducción del consumo de alimentos… Y se sabe que una restricción calórica alarga la vida.

En el marco de las dietas muy bajas en calorías (VLCD), encontramos la dieta proteinada, una variedad de dieta cetogénica (KD) con un aporte mínimo de grasas, de acuerdo a las indicaciones del grupo de consenso y cooperación de los estados miembros en materia de examen científico sobre cuestiones relacionadas con los alimentos (SCOOP) para la aplicación de una dieta muy baja en calorías.

Su objetivo es crear una situación de cetosis parecida a la del ayuno, que puede conseguirse bien por una reducción en la ingesta de alimentos por una reducción de los alimentos ricos en carbohidratos Esta última situación es la que persigue la dieta cetogénica (dieta keto).

Si en una alimentación normal entre el 45-65% de las calorías que se consumen son en forma de hidratos de carbono, en este tipo de régimen las grasas pueden alcanzar un 75%, las proteínas un 20% y los hidratos un 5%. Una combinación que hará que el nivel de glucosa en sangre se reduzca drásticamente y obligará al cuerpo a adaptarse haciendo que, en consecuencia, queme más grasa.

Por último, y respecto a la ganancia de masa muscular, hay que recordar como hemos visto anteriormente que una dieta cetogénica es generalmente muy saciante, por lo que pude ser difícil consumir todas las calorías necesarias si estamos con un protocolo que nos deja extremadamente saciados.

Entonces se produce la cetosis , que es un estado en el que el cuerpo usa la grasa —de peor calidad y menos eficiente, por lo que hay que quemar más cantidad— para lograr la energía que necesitan los músculos y el cerebro. La dieta cetogénica se caracteriza por reducir parcial absolutamente los carbohidratos.

La cetosis cíclica simplemente significa que se entra y sale de cetosis semanalmente, un modelo conocido también como ciclo de carbohidratos. La principal solución a los problemas más frecuentes al empezar una dieta baja en carbohidratos es aumentar el consumo de agua y sal.

Comer mucha grasa y muy pocos carbohidratos pone al organismo en cetosis, un estado metabólico de la quema de grasa en lugar de azúcar para obtener energía. Además esta dieta necesita de un proceso gradual, ya que nuestra flora intestinal adaptada a consumir grasa es muy menor comparada a la que existe en nuestros intestinos que saca provecho de los carbohidratos.

Junto con la reducción de carbohidratos (sólo 20 a 30 g al día) un plan cetogénico también exige limitar el consumo de proteínas. Las personas que sufren de hígado graso no deberían ponerla en práctica ya que la fuente principal de energía son las grasas. Es aquella en la que los alimentos deberán tener bajo contenido en carbohidratos y muy alto en grasas lo que induce un cambio en la fuente principal de energía y en el estado metabólico.

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