En la actualidad, la dieta paleo cada vez se conoce en un grueso más importante de gente. Las mujeres embarazadas y las personas con enfermedad renal no son buenas candidatas para esta dieta, y algunas personas con diabetes pueden encontrar que la dieta aumenta su resistencia a la insulina Los productos lácteos con frecuencia pueden aumentar el nivel de azúcar en la sangre, por lo que evitar los productos lácteos en una dieta keto y tomar un suplemento de vitamina D podría ser una mejor opción para algunas personas.

Para los propósitos de la dieta cetogénica como herramienta de pérdida de grasa, un punto focal de las dietas cetogénicas es que nos permite vivir por largos períodos de tiempo prácticamente sin ingesta de carbohidratos y niveles de insulina teóricamente más bajos de lo normal.

Si bien es cierto, que de cara a la mejora de la composición corporal (ganacia de masa muscular) la ciencia nos dice que las dietas cetogénicas no son la mejor opción, siendo una dieta alta en carbohidratos una mejor vía para conseguir ganancias de masa muscular.

Cuando el metabolismo de las grasas alcanza un nivel en el que los sustratos clave para el ciclo de Krebs se agotan (oxaloacetato), el cuerpo, más específicamente el hígado, comienza a producir cuerpos de cetona (beta-hidroxibutirato, aceto acetato y acetona) que luego se convierten en una fuente de combustible sustancial.

Asimismo, aunque siempre hemos vinculado dietas ricas en proteínas y en grasas (muchas de ellas saturadas) con mayor riesgo cardiovascular, una investigación realizada en la Universidad de Kuwait revela que tanto el colesterol malo como el colesterol total, los triglicéridos, la urea y los niveles de glucosa en sangre se redujeron considerablemente junto al peso y la grasa corporal, mientras que se aumentó el colesterol HDL y no se modificaron notablemente los niveles de creatinina.

Según un metaanálisis que estudió como evoluciona la pérdida de peso de sujetos sometidos a una dieta baja en carbohidratos frente a los de una dieta baja en grasas, los de la cetogénica habían perdido de media 3,3 kilos más que sus colegas a los seis meses.

Provoca que el organismo aumente la utilización de grasas como fuente de energía. De este modo se favorece la lipolisis (utilización de las grasas como fuente de energía para el mantenimiento del metabolismo basal, por lo que se va reduciendo las cantidades de grasas almacenadas).

Para muchas personas y profesionales el inconveniente de la dieta cetogénica es la ingesta de altas cantidades de grasas. El tipo de alimentos fuentes de grasa de la Dieta Cetogénica son mantequilla, crema de leche nata, mayonesa y aceites. En los años 20 y 30 la dieta cetogénica fue popular para mejorar los brotes de epilepsia, pero cuando comenzaron a surgir fármacos contra esta enfermedad, cayó un poco en el olvido.

Si utilizas la dieta cetogénica de manera terapéutica sí deberás prestar atención a los niveles de cuerpos cetónicos. Usualmente el cuerpo utiliza a los carbohidratos (azúcar, pan pasta) como su combustible, pero en la Dieta Cetogénica la grasa se vuelve el principal combustible.

A estas alturas estoy segura que habrás oído leído hablar de la dieta cetogénica dieta keto ya que, entre otras famosísimas, Kim Kardashian logró viralizarla con su pérdida de peso de ni más ni menos que 25 kilos. Y su definición es también muy clara: el sobrepeso y la obesidad son un estado patológico que se caracteriza por un exceso una acumulación excesiva y general de grasa en el cuerpo.

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