Este artículo sobre la dieta cetogénica ha llevado mucho trabajo por delante, mucha recopilación de información, de estudios y de bibliografía. Hay que tener en cuenta que la energía para alimentar los órganos en estado de cetosis proviene principalmente de los ácidos grasos y de los cuerpos cetónicos, pero para sintetizar glucosa también se usan nuestros músculos, degradando las proteínas que los componen.

Metes demasiadas grasas, yo metería más proteína, aprovechas el efecto termogénico de estas que ronda el 20-25%, te sacias más, porque las grasas son muy calóricas (9kcal contra 4kcal por gramo con respecto a las protes) y te aseguras menos pérdida muscular.

Cuando el organismo se encuentra en ayuno tiene un consumo por debajo de los cincuenta gramos de carbohidratos al día (a veces menos, ya que depende de la actividad y la adaptación del cuerpo ha dicho estado) el organismo entra en un estado de cetosis para obtener la energía a partir de los ácidos grasos.

Esta menor eficacia sería debida a que la insulina presente en las dietas fundamentadas en los carbohidratos tiene un efecto antilipolítico (1) que seguirá presente aún cuando se trate de una dieta hipocalórica y que por tanto obstaculizará el paso hacia un metabolismo lipolítico, que como veremos más adelante se caracteriza por su menor eficiencia metabólica, hecho que a igual número de calorías favorecerá una mayor pérdida de peso.

Su objetivo es crear una situación de cetosis parecida a la del ayuno, que puede conseguirse bien por una reducción en la ingesta de alimentos por una reducción de los alimentos con carbohidratos Esta última situación es la que persigue la dieta cetogénica (dieta keto).

Obviamente, luego podremos discutir cómo influyen las dietas altas en carbohidratos grasas en una dieta hipercalórica (de la cual hablo en dos artículos de mi protocolo de ganancia muscular) pero nunca de que el carbohidrato la grasa influyan mejor peor en la síntesis de proteínas musculares.

Los expertos de PronoKal Group, como referentes en el manejo de la cetosis en el campo de la pérdida de peso, explican a través de 10 sencillos tips los puntos más desconocidos sobre la dieta cetogénica y que generan más confusión entre la población.

El cerebro gasta demasiada glucosa (es la fuente de combustible que prefiere) y al ritmo que gasta sería inviable sostener su gasto energético a costa de seguir degradando proteínas de estructuras corporales (por eso hay una rápida adaptación), por ello cuando el ayuno se prolonga el organismo acaba empleando la propia grasa como fuente de energía para el cerebro.

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