Este artículo sobre la dieta cetogénica ha llevado mucho trabajo por delante, mucha recopilación de información, de estudios y de bibliografía. Nuestro cuerpo interpreta la falta de carbohidratos como un ayuno de estos compuestos y pone en marcha el consumo de grasa. Para las personas sanas, ambos enfoques son seguros y no conllevan más riesgos que otras dietas. Los cuerpos cetónicos promueven la ausencia de hambre, lo cual fomenta sin duda la pérdida de peso al reducir las ingestas alimentarias.

Existe también la dieta cetogénica basada en el ayuno como vehículo para propiciar la formación de cuerpos cetónicos que después deberá sostenerse para conseguir la pérdida de peso a expensas de la importante oxidación de grasas. En lugar de vender una dieta alta en grasa, comenzaron a vender una dieta baja en carbohidratos.

Pero creo que es bastante claro que cuando las personas bajan de peso, consumen menos calorías de las que consumían antes. Sin embargo, también deberíamos de tener en cuenta, que tampoco existen estudios rigurosos en la literatura científica, con dietas convencionales hipocalóricas de forma ininterrumpida que superen dicho periodo.

Una dieta cetogénica es una manera efectiva de perder peso y disminuir los factores de riesgo en algunas enfermedades. Pero no solo eso: es importante no confundir perder peso con perder grasa. Cuando los niveles bajan, la hemoglobina desciende, y la energía y la vitalidad caen en picada.

El cuerpo, al no tener carbohidratos, libera cuerpos cetónicos, que proveen de energía al organismo. Existe evidencia de que una alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas (como lo es la dieta cetogénica) te ayuda a vivir más tiempo, en comparación con una dieta baja en grasas.

Las dietas bajas en carbohidratos conducen a una mayor pérdida de peso al principio. Las dietas cetogénicas parecen tener su mayor punto fuerte en su saciedad. Para no pasarse de 20-50 gramos de carbohidratos al día de la ‘keto’ estricta lo lógico es evitar el azúcar -que es 100% hidratos-, dulces, galletas, pan, legumbres, patatas, arroz y pasta.

Verduras bajas en carbohidratos: La mayoría de verduras verdes, tomates, cebollas y pimientos, etc. Finalmente, el Keto puede conducir a una deficiencia de fibra, vitaminas y minerales, ya que a veces la ingesta de verduras puede ser demasiado baja. Un libro popular que promueve la dieta hormonal utiliza un programa de tres pasos que prometen ayudar a la gente a perder peso, ganar fuerza, y sentirse más jóvenes.

Sin embargo, las dietas Keto y bajas en carbohidratos no son ideales para deportes de alto rendimiento y alta intensidad. Incluir la mayor cantidad de verduras que puedas, ya que son bajas en carbohidratos y contienen muchos nutrientes. La segunda consistía en una dieta de bajo índice glucémico y baja en calorías.

Por ejemplo, un tipo de dieta cetogénica es la de Atkins, porque en ella el consumo de grasa supone el 50 60 por ciento del total de la dieta. Puede ser útil en espacios cortos de tiempo para provocar adaptaciones metabólicas en el organismo (mejor uso de las grasas y cuerpos cetónicos como energía) pero soy más partidario de una dieta en la que no se limiten los hidratos radicalmente.

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