Últimamente se ha puesto muy de moda dietas donde los hidratos de carbono brillan por su ausencia provocando que el cuerpo entre en cetosis un proceso por el cual el cuerpo transforma las grasas acumuladas en cuerpos cetogénicos para ser usado como combustible por el cuerpo humano, pero este proceso tiene algunos efectos secundarios que hay que tener en cuenta. La dieta cetogénica es mucho más viable desde un punto de vista social y de variedad culinaria que la de bistec y huevos la carnívora Irónicamente lo que me gusta de estas dietas es la poca variedad, ya que al mismo tiempo les confiere mayor simplicidad – solo necesitas comprar carne, huevos, y mantequilla y no tienes que estar en que es lo que prepararas de desayuno, comida, y cena.

Además, no es una dieta fácil de mantener en el tiempo y puede ser bastante agresiva, ya que suele incluir el ayuno Es eso se añade que el peso desciende porque el cuerpo echa mano de las reservas de grasa, que son finitas y también cumplen funciones biológicas.

Sin embargo, pese a estos avances la realidad es que hoy en día resulta cuanto menos aventurado asegurar que la dieta cetogénica es recomendable, especialmente por la agresividad de su puesta en marcha para nuestro cuerpo y la dificultad de mantener nuestros hábitos con ella.

De forma muy simplificada, nuestro cuerpo dispone de dos fuentes primarias de energía, «combustibles»: los azúcares y los ácidos grasos, lo que es lo mismo, la glucosa (el organismo metaboliza los hidratos de carbono ingeridos en glucosa) y la grasa.

Según nos cuenta el Daily Express , este hombre, del que se sabe que tiene 42 años y mide 1,80 metros, pesaba nada menos que 152 kilos y ha logrado quedarse en torno a los 88, lo que se traduce en una pérdida de peso de cerca de 64 kilos y lo ha hecho en dos años, con la sana intención de no caer en el temido efecto rebote y salvaguardando su salud.

Al estar continuamente aportando carbohidratos a la dieta se aumenta el número de enzimas glucolíticas (proteínas que participan en el metabolismo de la glucosa) perdiendo así la capacidad de alternar con facilidad el consumo de grasa y glucosa como combustible de forma efectiva.

Cuando se pone en marcha una dieta cetogénica debemos saber que el cuerpo necesita generar unos cambios internos para empezar a producir los ácidos llamados cetonas, una vez empezada la producción los cambios físicos podrían tardar en verse aproximadamente unas 2 semanas, a partir de este momento se continuará con la pérdida progresiva de peso hasta la décima décima segunda semana que es cuando nuestra báscula se estabiliza.

Si buscas adelgazar la dieta cetogénica es una alternativa con sus riesgos y beneficios, esta dieta baja en carbohidratos y con un menú centrado en el consumo de grasas naturales y proteínas que ayudan a llegar al estado de cetosis óptimo, se presenta como una alternativa a otras similares como la Atkins.

Otra dieta que controla el aporte de proteína a través de los sobres proteicos y excluye grasa y glúcidos para conseguir una cetosis y conseguir una rápida pérdida de peso es la dieta proteinada con sobres de proteína, que bajo estricto control médico y no siendo una dieta apta para todo el mundo consigue a partir de una alimentación exclusiva a base de verduras fibrosas y sobres de proteína llevar al paciente a un peso ideal añadiendo poco a poco proteína animal y luego frutas, lácteos , pan y féculas hasta llegar a una alimentación completo, sana y equilibrada junto a ejercicio físico.

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