En la actualidad, la dieta paleo cada vez se conoce en un grueso más importante de gente. Para ello se tuvieron en cuenta todos los estudios realizados, entre enero del 2000 y diciembre de 2010, con dietas muy bajas en calorías con una duración mínima de 12 meses realizados sobre humanos (niños y adultos) con un IMC igual mayor a 28. De un total de 894 artículos, solo 32 cumplieron con los criterios de inclusión de dicha revisión.

La keto se enfrenta a dos problemas cuando hablamos de construir músculo: uno es la inhibición de la señalización mTOR (el problema directo) y el otro es que la reducción de calorías y carbohidratos serán un factor limitante a la hora de realizar un esfuerzo máximo (el problema indirecto).

La dieta cetogénica es rica en grasas saludables procedentes del aguacate, aceite de oliva, frutos secos, pescado azul, semillas y aceite de coco, moderada en proteína (no hiperproteica): prioriza el pescado, huevo, algunos lácteos y carnes magras como proteínas de origen animal, y tofu, tempeh, frutos secos y cáñamo como fuente de proteína vegetal.

Existe tal fobia a la grasa (Y TAL INCOMPRENSIÓN SOBRE CÓMO ES SU METABOLISMO Y LAS SEÑALES BIOQUÍMICAS QUE ACTIVA), que cuando se les manda una dieta cetogénica generalmente intercambian” CH por proteínas (como lamentablemente se pudo ver en el programa de Chicote hace unas semanas).

Considerando que la gente con obesidad morbida suele tener asociados problemas cardiovasculares, y que en los países industrializados hay mucha gente con sobrepeso que no llega al grado de obesidad mordida, por lo que sólo necesitarán perder peso durante un corto periodo de tiempo, las dietas bajas en carbohidratos podrían ser de elección en ambos casos gracias a las sustanciales ventajas que presentan frente a las dietas convencionales altas en carbohidratos.

El cinc plasmático no parece estar directamente influido por la dieta cetogénica porque, en la mayoría de los estudios, los niveles poblacionales de cinc plasmáticos en pacientes pediátricos con epilepsia refractaria suelen ser menores a las recomendaciones antes de iniciar la DC. Sin embargo, en virtud del papel esencial del cinc en la división celular y en el crecimiento 39 , los niveles plasmáticos de cinc deben ser una preocupación en la población de pacientes con DC, en la que el retraso de crecimiento puede ser un efecto adverso conocido.

Además se argumenta cómo este tipo de dietas proporciona ventajas metabólicas como son la capacidad de preservar la masa muscular, reducir el apetito, tener una eficiencia metabólica más baja, producir una activación de la termogénesis y favorecer una mayor pérdida de grasa incluso en presencia de una mayor cantidad de calorías.

Esta menor eficiencia metabólica y el efecto anorexígeno de las proteínas podrían justificar que la ingesta proteica esté inversamente asociada a la obesidad abdominal en poblaciones multiétnicas, probablemente en esto influya la predisposición genética a desarrollar resistencia a la insulina, que como bien sabemos se asocia a la obesidad central y a las dietas altas en carbohidratos, mientras que mejora con las dietas ricas en proteínas (24).

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